Mientras Bhuhb estaba viendo la exhibición en Tasmania, Lhahl iba a los saltos recorriendo toda Australia dentro de la bolsa del canguro McBrowen. En un momento se cansó y le pidió a su McBrowen que la llevara al puerto porque estaba empezando a extrañar mucho a Bhuhb.

Cuando llegó al puerto, había unos marineros con gorros de lana, patas de palo, ganchos, parches, tatuajes que decían "mi mamá me mima" y montones de esas cosas. Lhahl les pidió que la llevaran por mar a buscar a Bhuhb.

En ese momento es cuando Bhuhb estaba subiendo de nuevo al barco del capitán Marcos para ir a buscar a Lhahl y poder seguir el viaje.

El capitán Marcos ordenó izar las velas, midió con un poquito de arena para donde iba el viento, le gritó a un marinero que girara el timón "treinta grados a estribor", y el Gran Barco Azul empezó a navegar.

Un rato más tarde el vigía gritó: "¡Capitán! ¡Piratas, capitán!".

Todos fueron corriendo para el lado donde señalaba el vigía y era cierto: ¡Un barco pirata surcaba el mar! Tenía una bandera de piratas con una cabeza y dos huesos cruzados, sobre un fondo color rosa.

- ¡Uy! - dijo el capitán Marcos-, estos son los Piratas de la Sopa. Los llaman así porque a sus rehenes los alimentan a sopa de letras, hasta que se les hace un crucigrama en el estómago.

En ese momento vieron a una paloma salir del barco de los piratas e ir directamente a posarse sobre la mano de Bhuhb. La paloma, tenía un mensaje:

"Tenemos raptada a la gnomo Lhahl. La estamos alimentando de sopa de letras", decía el mensaje.

Cuando todos leyeron eso dijeron "Oh!" y se agarraban las orejas.

Pero al final de la nota había algo más escrito:

"La liberaremos a cambio de dos toneladas de leche condensada".

- Ésto es inaudito - gritó el capitán Marcos mientras se consolaba en el hombro de Agüita de Mar -, ¿dos toneladas? Eso es imposible. ¿De donde vamos a conseguir dos toneladas de leche condensada?

Bhuhb estaba tan preocupado por su novia Lhahl que empezó a pensar rápido cómo hacer para solucionar el problema.

Y se le ocurrió La Solución.

Se retorció la oreja derecha y cayó directamente en Mercedes, Provincia de Buenos Aires, donde hay una granja donde tienen vacas condensadas que son especialistas en leche condensada. Estas vacas son amantes de la literatura. Vacas cultas si las hay.

Les propuso un arreglo e inmediatamente se retorció de nuevo la oreja derecha.

Nuevamente en el barco del capitán Marcos, envió a la paloma al barco de los piratas de la sopa con una nota.

La nota les proponía a los piratas que hicieran un intercambio con las vacas, ellas les daban leche condensada y los piratas las llenaban de sopa.

Estaban todos tan contentos que casi se olvidan de Lhahl, que para ese entonces estaba hablando todo con A.

¿Todos? ¡No! Bhuhb en ningún momento se olvidó de su novia Lhahl, y ya que había estado en Argentina, aprovechó la ocasión para regalarle un mate de plata, un kilo de yerba y un tarro enorme de dulce de leche.

Lhahl se puso tan contenta que se puso a hablar con la E.

 

Bhuhb en Australia

 

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La Portada

 

Las Aventuras de Bhuhb. Textos de Federico Joselevich e ilustraciones de Paola Stefani. Textos © 1998-2007 by Federico Joselevich. Ilustraciones © by Paola Stefani.